Cómo vivir con los temblores?

Cómo vivir con los temblores?

Javiera | Publicado en septiembre 22, 2015

A cada uno le habrá tocado en un lugar y de una manera diferente la experiencia del pasado miércoles cuando en poco tiempo Chile vivió su tercer terremoto.
En mi caso, estaba en la playa con las niñitas, mi hermana y sobrinos. Gracias a Dios todos juntos en el departamento, pero fue bastante traumático para todos. Al salir del edificio, caían piedras del techo y todo se movía y sonaba desproporcionadamente, sobre todo una chimenea que bailaba y quedó bien mal. Tuvimos que estar harto rato en zona de seguridad evitando las posibles olas. Gracias a Dios no llegó, pero como estábamos sin luz y el depto quedó con harta cosa rota en el suelo, nos fuimos a pasar la noche al campo de una amiga quien refugió al batallón que éramos (yo casi de parto con 36 semanas).
La Agustina (2 años y medio) quedó bien traumada, cada cierto tiempo se acuerda de las piedras del techo que se caen y tras réplicas en la playa, no quería dormirse en su cama porque se movía. La Clara (4 y medio), me hizo muchas preguntas, a ratos le baja miedo y pregunta si va a venir otro.
Vivo en un piso 11 y no es muy agradable la sensación del movimiento telúrico en alturas. Mi trauma es que venga un terremoto y que ellas estén en el departamento sin mi… pero como me dice la Clara, “Dios nos cuida”…

Como toda experiencia de la vida, lo que he aprendido de esta han sido cuatro cosas:

1.La primera reacción es clave, aprender a controlar el miedo propio porque si uno se altera transmite eso a los niños y de eso dependerá cómo vivan esa y futuras experiencias en un país sísmico. Los adultos modelamos el comportamiento de los niños.

2. Explicarles en simple qué ocurre, transmitirles seguridad pero sin mentir. No podemos decirles que no pasará de nuevo, porque no lo sabemos y eso nos quitaría credibilidad. Pero sí decirles que si pasa, ya saben que no ocurre nada, que se preocupen de obedecer al adulto con el que estén,tomar precauciones  y mantenerse tranquilos…

3. Enseñarles algunas medidas de protección básica, como alejarse de las ventanas, objetos que se puedan caer y protegerse la cabeza. No salir corriendo ni usar un ascensor. Y si están en la playa, alejarse.

4. Transmitirles que no deben vivir preocupados, sino que la vida sigue, y para eso uno mismo seguir con la vida normal…

Debo reconocer que esto último es lo que más me cuesta, pero se lo importante que es para que ellas estén tranquilas, así que no me queda más que confiar, entregarme y comerme mi miedo…

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