Pesadillas

Pesadillas

Paula | Publicado en agosto 10, 2015

Hace unos meses, la Josefina (4 años y medios) pasó una etapa yéndose en la mitad de la noche a nuestra cama, según ella “no tenía sueños lindos”. No fueron tantos días, pero ya queríamos dormir bien y justo me encontré con una cajita que me había traído de Guatemala con las llamadas “muñecas quitapenas”. No me acordaba mucho de su significado, pero a la Josefina le conté que si las poníamos bajo su almohada, la ayudarían a tener sueños muy lindos y que además teníamos que rezar para que así fuera. Ella se quedó muy tranquila y el día siguiente se levantó feliz porque había tenido “sueños lindos”.

Desde entonces la Josefina duerme con las 3 muñequitas quitapenas y coincidentemente las pesadillas han quedado atrás, salvo contadas excepciones. Las muñequitas más que para los sueños, son para quitar las preocupaciones y dejarnos dormir de noche, lo que efectivamente ocurrió. Pero más allá de las muñequitas, el tema de las pesadillas puede volverse un gran tema si quita horas de sueños y hace que nuestros niños no descansen y además lo pasen mal. La hija de una amiga, sufría de pesadillas y según su sicóloga, la razón directa era las muchas horas que pasaba frente a la televisión, viendo monos no tan acordes para su edad. Me imagino que pueden ser muchas las razones de las pesadillas, pero según investigué la televisión influye mucho, sobre todo si ven justo antes de dormir. Así que ya sabemos por dónde partir.

 

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