Invitaciones a la casa

Invitaciones a la casa

Javiera | Publicado en agosto 27, 2015

Junto con la entrada al colegio, llegan etapas nuevas y una de las más novedosas ha sido las invitaciones de amigas a la casa. Primero no sabía si estaba en edad de mandarla sola a la casa de otra niñita. No se a que edad habré ido yo por primera vez a la casa de una amiga, pero en pre kínder (ni cerca) tengo clarísimo que no, pero se que hoy es diferente, así que pregunté a madres con más experiencia y me enteré que se usa. Después hasta las profesoras lo han sugerido, es bueno que inviten y que vayan, les ayuda a su autonomía y sociabilidad (por supuesto que depende del niño porque a unos les cuesta más separarse de las mamás o les da timidez y no hay jamás que obligarlas). Así que, en marzo, después de la primera invitación, decidí preguntarle a la Clara si quería ir a la casa de esa amiguita y me dijo con mucho entusiasmo que sí.

Segundo, no sabía qué horario era prudente… mis hijas no están acostumbradas a estar sin mi u otro ser cercano. Obvio que esto depende del criterio de los papás, pero me hizo sentido lo que me dijo mi hermana: entre 3 y 4 horas, sino se les hace demasiado largo. Por eso, si se va directo del colegio (1:30), la voy a buscar a más tardar a las 5:30 (aunque partí yendo como a las 4) y si va desde más tarde, de 3 a 7 es el horario.

Tercero, no fue fácil entregar a mi hija en el auto de cualquiera o a la casa de una mamá que no conocía ni sabía si estaría… pero en general ellas mismas al invitarla te dicen que van a estar en la casa todo el tiempo… y hay que entregarse al Ángel de la guarda. Además WhatsApp te facilita mucho, porque puedes monitorear cómo está y la mamá también te informa fácilmente ante cualquier situación si no lo está pasando bien.

Después de la primera experiencia, la Clara gozó y por lo que me contaron se portó bien, comió todo y jugaron sin parar. Cuando la fui a buscar no quería irse y ahora quiere todo el tiempo que la inviten, así que ha sido positivo. Para mi también es muy rico porque me da tiempo para estar sola con la Agustina, situación poco usual, y así la regaloneo con exclusividad.

Y finalmente, pero no menos importante, ha sido todo un tema qué hacer cuando ella invita: a pesar de que juegan solas y se entretienen, hay que darles comida que sea gusto general, estar extra alerta a si pelean o si la amiga echa de menos, pero también tenerle actividades guiadas (en mi caso al menos que vivo en departamento). Por ejemplo, que cocinen, que hagan alguna manualidad o que armen Lego. Para niñas tan chicas igual se hace largo tanto tiempo fuera de sus casas, así que hay que estar monitoreándolas por si se les acaba la imaginación.

Solo puedo recomendarles a las que todavía no les toca y están a punto, que es una experiencia muy positiva, tanto para ellas como para uno, así que me encanta que la inviten e invitar.

 

 

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