A buen entendedor, pocas palabras

A buen entendedor, pocas palabras

María Paz | Publicado en mayo 29, 2015

Santiago, de 2 años y 7 meses, es ultra regalón, simpático y pillo. Le copia todo a la Dominga y quiere hacer mil cosas a la vez, pero dado que aun no habla mucho, es todo un desafío entender lo que quiere o siente.
Bueno para la risa y el show, se las arregla para ser comprendido recurriendo a gestos y actuaciones! Así es como hasta hace poco para decir que tiene hambre se sobaba la guata, hoy en día ese gesto viene acompañado con un “tene ambe”. Cuando quería andar en bicicleta hacia el gesto de ruedas girando con los brazos, ahora lo acompaña con un “bici”. Y así con la mayoría de las cosas que necesitaba o quería.
De a poco se ha ido soltando, con un notable avance en las dos últimas semanas, pero lejano aun a otros niños de su edad.
En el Jardin Infantil me dijeron que no era para preocuparse, pero que si debemos reforzarle el habla y ayudarlo a expresarse. Algunos de los consejos que me dieron son:
1. Mostrarle libros con imágenes y pedirle que nombre lo que aparece en ellas.
2. Contarle una historia y que el la termine.
3. Pedirle hacer relaciones, como el león es un animal y el tomate es una verdura.
4. Leerle cuentos.
5. Hablarle a su altura.
Tienen algún otro consejo que nos pueda ayudar?

1 Comentario

  1. Javira 29.05.2015 - 11:57

    María Paz, siempre he escuchado que es muy importante hablarles, de cualquier cosa pero hablarles, porque el lenguaje se desarrolla en la media en que lo escuchan… y por eso es muy importante: 1. decirle bien el nombre de las cosas, no el guau guas sino el perro 2. no entenderle si no se esfuerzan por hablar (es típico que entendemos lo que dicen sin palabras o señalan con el dedo por lo que para ellos no hay incentivo para hablar…el lenguaje surge como una necesidad) 3. corregir sus palabras, por ejemplo dice ato, responderle, si el auto

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