7 errores de apoderada novata

7 errores de apoderada novata

Ximena | Publicado en abril 10, 2015

sin firmarCuando yo estaba en el colegio mi mamá era la apoderada perfecta: voluntaria para todas las actividades que organizaba el colegio, nunca llegué tarde a clases, nunca no me firmó una comunicación… obvio que yo sería igual debía venir en la genética, pero no es tan fácil como  pensaba y esto de ser apoderado es todo un mundo en la maternidad. A un mes de entrar a clases les comento mis 7 errores de mamá novata.

1. Sin uniforme: en la lista de útiles salía que era opcional y como había que ir muy lejos a buscarlo no lo compré. El primer día de clases estaba todo el curso con uniforme menos la Ximenita FAIL. La mirada de desaprobación del marido (que había preguntado como 10 veces si tenía todo listo ) fue lapidaria. Lección: no confiar en el “opcional”.

2. Atrasos: todavía no terminaba la primera semana de clases y ya estábamos llegando tarde. Nos paró la inspectora en la puerta de entrada y pidió que sacaramos la libreta de comunicación. La Ximenita de 3 años y medio no entendía nada y me miraba con ojos llorosos. Cual alumna de cuarto medio le rogué “miss porfa perdónenos por esta vez” y tuve la suerte que nos dejó pasar.

3. Mochila equivocada: la Ximenita tiene mochila de Minnie y la Josefa de Frozen, las 2 son rosadas. Un día que salimos corriendo de la casa nos confundimos y agarramos la mochila equivocada. Es decir otra ropa de cambio, otra colación y sin libreta.

4. Sin firmar: todos los días apenas llega del colegio la Ximenita revisamos juntas la libreta para ver si tiene tareas, pero todavía no tengo el hábito de firmar todos los papeles que me mandan!

5. Niños ordenados: la Ximenita es full rulienta, por ende su pelo no es fácil de dominar. Al final no me quedó otra que poner cara de mamá novata cuando la profesora me pidió que fuera un poco más peinadita.

6. Sin colación: de todas maneras para la Ximenita el momento más importante de la mañana es la colación, un día se me olvidó mandarle y apenas la fui a buscar me dijo: “se nos quedó el jugo”. Casi muero de la pena, pero en mi defensa le había mandado un yogurt.

7. Patas al agua: primer día de lluvía y a las 8:00 de la mañana llevando de la mano a la Ximenita la hago, sin querer, saltar en una poza de agua. Llegó empapada a la sala. Por suerte le tenía ropa de cambio y la profesora la ayudó a cambiarse antes de empezar con las actividades. Lección: llevarla en brazos porque ella no salta las pozas con la misma facilidad que yo.

Lo único bueno de todo esto es que la que se estresa soy yo. La Ximenita va feliz al colegio sin darse cuenta de las metidas de patas que va dejando su madre.

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