5 cosas que me diferencian de las mamás gringas

5 cosas que me diferencian de las mamás gringas

Paula | Publicado en noviembre 17, 2014

Siguiendo con los conteos, he descubierto a lo menos 5 diferencias que tengo con las mamás gringas de mi nuevo barrio, la mayoría las debiera imitar, pero no soy lo suficientemente matea, tal vez después de un año por estos lados se me pegue alguna, espero. En fin, éstas son:

1) Las mamás gringas son eficientes y hacen más de una cosa a la vez. Por ejemplo, si van a la plaza, la mayoría va en tenida deportiva: patas y zapatillas y así aprovechan de hacer deporte y a la vuelta se van trotando a sus casas, y usan bien el tiempo. Yo en cambio ya me siento ejercitando por el sólo hecho de ir a la plaza caminando empujando el coche doble y apenas puedo me siento a mirar a los niños, ojalá sin tener que pararme.

2) Además de deportivas, las mamás gringas no se sientan porque acompañan a sus hijos al lado, no dejan que recorran solos, sino que se suben con ellos a todo, o los siguen desde lo más cerca posible. En cambio yo, no por mala, sino porque creo que es bueno que exploren mientras puedan hacerlo, los miro desde lejos y espero que jueguen solos lo que más puedan. Si es necesario los acompaño para algún desafío más difícil. Además aprovecho de conversar con amigas, siempre mirando de lejos, y de pasarlo bien también yo.

3) Las gringas, en general, no gritan. Si quieren decirle algo a sus niños, van y se lo dicen al oído, o muy cerca aunque el niñito esté dejando la embarrada. En cambio yo desde lejos grito “Josefina, Martín, bájense de ahí, tengan cuidad o compartan”, creo que a los 5 minutos toda la plaza sabe el nombre de mis hijos.

4) Snack nutritivo: la mayoría de las gringas lleva un snack nutritivo para sus hijos: frutas, verduras o cereales. Yo trato, pero me aprovecho de que mis hijos son flaquitos y no cuido tanto lo nutritivo del snack, ojalá cereales, pero si tengo unos “goldfish” (una especia de Cheetos, pero que no manchan) a mano, se los llevo igual, y claro dejan la embarrada en la plaza, porque muchos niños prefieren las galletitas dulces que un arándano.

5) Todo ordenado. Los coches de las gringas son perfectos, un chal doblado, el vaso y la colación en el lugar adecuado y si llevan juguetes o algo extra a la plaza, esto tiene su espacio perfecto. Mi coche es como mi cartera, un desastre y uno puede encontrar todo adentro. Agradezco el enorme canasto que tiene, donde dejo el paraguas y la capa cobertora, a veces los baldes por si pasamos a la plaza. Siempre hay a lo menos dos vasos de agua y alguna botella de agua olvidada. Bufandas y gorros. A veces cabe el chal. Seguro tiene un pañal y wypes y algún blistex. Todo en un barril con bolsas y bolsitas. Además la Josefina lo llena de palos, piñas o piedras que algún día servirán para algo. En fin, lo bueno es que si algo me hace falta, seguro está en el coche.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *