Saber defenderse sin pegar (De víctima a matón)

Saber defenderse sin pegar (De víctima a matón)

Paula | Publicado en octubre 13, 2014

Mientras que la Josefina (3 años 8) siempre ha sido mala para defenderse, y prefiere que yo la ayude y proteja, Martín (1 año 7) anda de matón por la vida y yo no sé cómo reaccionar ante él que regala manotazos a destajo en la plaza. ¿Cómo lograr el equilibrio?

Lo bueno de tener dos hijos tan distintos en este ámbito es que, aunque cada uno es un extremo, uno ayuda al otro a equilibrarse. Así la Josefina ha aprendido de a poco a defender sus cosas cuando juega y si antes se las quitaban y ella lloraba pidiendo mi ayuda, ahora que tiene un hermano todo el día pegado a ella, invadiéndola y muchas veces haciendo lo que ella no quiere, no le ha quedado otra que defenderse, aunque le cuesta y no le nace, como yo prefiero no meterme (mientras no llegue a mayores) ella lo ha tenido que hacer sola y espero que eso se traduzca también en el exterior porque creo que hoy es necesario que sepan hacerlo.

Pero Martín es lo contrario, tiene fuerza y le gana a su hermana mayor. Y aunque es regalón y tímido, si puede pegar, va a hacerlo y yo lo miro sin poder creerlo y tengo que perseguirlo para que no le pegue a cualquiera, porque ya me ha pasado que por despistarme ha dejado a otros niños llorando y a la mamá con ganas de matarlo a él y a mí por descuidada. Yo la entiendo, porque me pasaba eso con la Josefina, solo que todavía no puedo creer que Martín sea matón, me río para mis adentros, y me gusta que se defienda, pero no me agrada que sea gratis así que con paciencia tendré que enseñarle a defenderse, pero cuando es necesario y de la forma adecuada. ¿Algún consejo?

1 Comentario

  1. Javiera 16.10.2014 - 18:21

    Paula, asì como es importante enseñar a los niños a no ser “matonese” (EN EL CASO DE MARTÍN ES ENANO TODAVÍA PARA ESO, ES solo un niño que quiere descubrir el mundo y las reacciones de otro) es importante enseñar a defenderse… te comparto una columna donde se habla de este tema: EN EL CASO DE MART

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