Autoridad en Riesgo – Amanda Céspedes

Autoridad en Riesgo – Amanda Céspedes

María Paz | Publicado en septiembre 13, 2014

El martes tuve la suerte de escuchar una charla sobre la “Autoridad en Riesgo” de la Amanda Céspedes, neurosiquiatra infanto – juvenil, que creo me podría servir mucho en la educación de mis hijos. Comparto con ustedes algunos de los puntos más relevantes…

Nuestros niños van a crecer, y como adultos tendrán todo lo que nosotros les hemos entregado. Llevan consigo la huella invisible que nosotros dejamos en ellos. Por lo que tenemos 20 años, o menos, para hacer bien nuestra tarea de padres y de educadores.

La sociedad ha cambiado, las familias han cambiado y los niños están cambiando a la misma velocidad de la tecnología. Se han multiplicado la cantidad de personas que educan a nuestros niños, ya que hoy muchas ingresan por las pantallas y les van transmitiendo mensajes, muchas veces distintos a los que nosotros les queremos enseñar.

¿Qué es la autoridad parental hoy día?

Es la capacidad de influir sobre los hijos con el propósito de educarlos y en virtud de una legitimidad y de un liderazgo.

  • Legitimidad: capacidad de ejercer una labor en virtud de las competencias que se poseen, sustentando la autoridad en los principios de validez (los educamos para ser las mejores personas), justicia (somos autoridad pero sin someterlos, por el bien común) y eficacia (los hijos aceptan nuestras normas sin desobedecer porque tenemos fundamentos, etc).
  • Liderazgo: los hijos deben reconocer las capacidades del líder y desde ese reconocimiento, lo respetan y aceptan su orientación y dirección. Cuando ejerces liderazgo conquistas la autoridad, no la impones.

De los 0 – 5 años

Es el momento ideal para ejercer la autoridad parental. Antes de los 5 años los niños nos ven como seres perfectos, sabios e infalibles y aceptan nuestra autoridad porque nos quieren, nos admiran y nos respetan. Podemos ser amigos, confiables, amistosos pero somos autoridad.

Algunos recursos de los papás que quieren ejercer autoridad en los niños pequeños:

  • Tenemos que ser bilingües: porque no siempre sabemos comprender sus lenguajes. Sólo el 25% de su lenguaje es verbal, por lo que tenemos que aprender su manera de comunicarse. Hay que operarse de los nervios, no perder el control. El mayor de los problemas con la autoridad parental consiste en no comprender este código.
  • Es el tiempo de enseñarles normas básicas para la vida: respeto (buen trato, actitud deferente, modales y lenguaje), hábitos de orden y buen uso del tiempo (hay un lugar y un tiempo para cada actividad), veracidad (decir la verdad siempre). Tenemos solo tres años para enseñarles normas, de los 2 a los 5 años y una vez implantadas no se modifican. Éstas se enseñan sin perder de vista que estamos educando pero que es un niño a quien yo debo respectar por sobre todo.

¿Qué errores cometemos? Lenguaje inadecuado (grito, amenaza, castigo), enjuiciarlos ( “eres”… algo que no se puede cambiar, por lo que los enjuiciamos. Mejor usar el verbo “hacer”), autoritarismo (impositiva, no tiene buenos resultados), excesiva permisividad, descontrol, inconsistencia (no educar según el estado de ánimo del día), malos modelos (desordenados, impuntuales, irrespetuosos, poco veraces), las normas se aplican en plural, no singular.

De los 5 – 15 años

Los niños ya miran la realidad tal cual es. Debemos legitimarnos como autoridad para poder inculcarles lo esencial a esta edad:

  • Capacidad de reflexionar: el castigo no educa, si desarrollar la capacidad reflexiva. Se invita a los niños a descubrir el porqué, para saber las consecuencias y acordar una sanción.
  • Carácter: gran ausente de la sociedad actual. Conjunto de virtudes que debemos enseñar a nuestros hijos, voluntad, tesón, coraje, perseverancia en la persecución de una meta, compromiso.
  • Límites: los límites a diferencia de las normas, son flexibles, se van adaptando a la edad y a la madurez del niño. Algunos límites son: respecto por las normas, respeto por los horarios, por las rutinas familiares, manejo del tiempo libre, uso de la tecnología.

¿Cómo poner límites? Explicando los fundamentos en forma breve, concisa y veraz y explicando las sanciones, lo que viene de manera inevitable frente a una falta. Los limites responden a dos principios, el de la buena fe (creer las explicaciones que nos dan) y de la segunda oportunidad (la próxima vez hay una sanción).

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