Separarlas de pieza

Separarlas de pieza

Javiera | Publicado en agosto 22, 2014

Siempre he creído que compartir pieza es un gran aporte para la vida de los hermanos. Al saber que la Clara tendría una hermana, me encantó la idea de que fuera a compartir pieza… pero como otra cosa es con guitarra, la vida me llevó por otro camino.

Cuando saqué a la Agustina de mi pieza y se fue a dormir con su hermana, ella estaba feliz. Pero empezó a pasar el tiempo, y entre el sueño sensible de una y las mañas de la otra, la convivencia empezó a ser difícil en las noches. La Clara no se quedaba dormida por el llano de la Agustina, y la Agustina se despertaba cuando la Clara lo hacía, para hacer pipí o por una pesadilla. Lograr hacerlas dormir juntas era imposible y cuando domrían, las desveladas de una eran la de la otra. A la Agus solo podía hacerla dormir en su cuna (porque si no se escapa) y requería mucho tiempo y dedicación. Por otra parte hacer dormir a la Clara implica varios cuentos, lo que es incompatible con la Agustina, por lo que el lugar de dormirse de la Clara fue nuestra cama, sabiendo que no es lo ideal, pero era práctico. Sin embargo, pasó el tiempo y nos dimos cuenta que la Clara ya no concebía la idea de dormirse en su cama.

¿Qué hacemos? Separarlas de pieza nos recomendaron varias personas pero yo me negaba (tenemos la suerte de tener otra pieza disponible la que teníamos como salita de juego y de TV donde hacíamos toda nuestra vida). Por una parte iba contra mis principios, los hermanos tienen que compartir pieza: me gusta que compartan en espacios comunes y no que hagan su vida en sus piezas, y por otra, estaba lo práctico, dónde iban a jugar, dónde íbamos a poner la TV?

Cuento corto, reestructuramos la casa: dejamos un espacio en el living-comedor e instalamos la TV que se convirtió en la nueva salita donde hacemos la vida (qué disfuncional es ocupar tanto espacio de la casa (living-comedor) en un ambiente que se ocupa poco). Así la ex salita se convirtió en la pieza de la Clara. Ella estaba chocha porque su pieza tenía juguetes!!!

Ha pasado un mes y ha sido todo un éxito: cada una se queda dormida en su pieza y se despiertan mutuamente mucho menos (las mañanas son un caso perdido, la que se despierta primero va a despertar a la otra), y el lugar común no se convirtió en sus piezas, sino que en la nueva salita. Y con respecto al “principio” de compartir pieza, cuando sena más grandes y tengan los mismos horarios, no se salvarán de volver a estar juntas.

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