“Mamá, no quiero ir al jardín”

“Mamá, no quiero ir al jardín”

Paula | Publicado en julio 23, 2014

la foto (32)Hace un mes y medio llegamos a vivir a Estados Unidos y aunque hasta el momento ha sido una experiencia increíble, lo más difícil ha sido la entrada de la Josefina (3 años 4) al Jardín.

Después de dos semanas de instalación, llegó el primer día de jardín. Le explicamos que iría 3 veces a la semana, y que los primeros 3 meses iría sola y cuando Martín fuera más grande, irían los dos juntos. Estaba entusiasmada, fuimos todos a conocer el jardín el día de antes y el primer día se quedó feliz. Todos aliviados. Pero solo fue el primer día.

De ahí en adelante, cada mañana (de los 3 días de jardín) era una mini batalla. Al principio salía feliz de la casa, pero ya en la calle empezaba a colapsar y al llegar al jardín la pataleta era un hecho. Por suerte su “tía” tenía infinita paciencia y cariño con ella, le dedicaba atención especial y así ella de a poco fue convenciéndose. Para mi no fue fácil, la iba a dejar y algunas veces la dejaba llorando y me volvía muerta de pena a la casa pensando si estaríamos en lo correcto. Por suerte siempre que la iba a busca la veía jugando feliz y algunas veces hasta se quería quedar más rato, eso nos empezó a confirmar que efectivamente lo pasaba muy bien, y ella también nos decía eso. Así que optamos por ser firmes y llevarla si o sí.

De a poco su profesora nos fue contando que ella estaba cada vez mejor y que si se quedaba triste duraba apenas un minuto o incluso segundos. Descubrimos que en el jardín ya no hacía nada, y solo un poco en la casa, así que seguimos firmes en la decisión de llevarla. Además hicimos algunas cosas que la ayudaron. Primero, un calendario para explicarle que solo iba 3 días, me habían advertido que esto podía ser complicado porque no es una rutina tan definida y aunque le ha costado entenderlo, ella lo ve y si es miércoles y ve su dibujo de la “tía”, sabe que hay jardín. Lo otro que hicimos y que su profesora lo celebró, fue hacerle una especie de prendedor con un dibujo de toda la familia, así nosotros estábamos siempre con ella. Y lo último, un premio para quien fuera feliz al jardín.

Ha pasado un mes y ahora solo dice en las mañanas que no quiere ir (claro que debe preferir quedarse en la casa con su hermano y su mamá), pero después parte feliz con su papá y se despide segura con un “Chao papá, nos vemos”, sin llantos ni pataletas. Sabemos que esto puede cambiar cada día, pero ya es un avance que celebramos felices.

 

 

1 Comentario

  1. jose 23.07.2014 - 21:49

    demasiado didactica paulaaaaa!!!!! tierna j.lo! todos pasamos por mo mismo, pero si llora solo al ppio y dps lo pasa bien es de puro regalona. besos

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