Aprendiendo las letras

Aprendiendo las letras

Javiera | Publicado en mayo 1, 2014

No soy partidaria de que los niños aprendan a leer y escribir tan chicos ya que para que sea un aprendizaje significativo, según la teoría, deben hacerlo alrededor de los 6 años.

El jardín de la Clara (3 años 4 meses) se basa en una filosofía que me ha encantado, la Reggio Emilia. Ésta tiene como objetivo estimular el aprendizaje a través de objetos reales y experiencias concretas que van naciendo a partir de las inquietudes de los propios niños y se plasman en proyectos que ellos mismos desarrollan, potenciando toda su creatividad. Me encanta el sistema que tienen que no es nada de escolarizado y logran un aprendizaje muy significativo para ellos.

Por eso el otro día me llamó la atención que tuvieran que empezar a “firmar” su nombre todos los días. Le pregunté a una de sus profesoras y me explicó que a ellas tampoco les hace sentido enseñarles a escribir, sin embargo, los niños tienen que llegar a pre-kínder (a su curso le toca el próximo año) familiarizados con las letras. Y me explicó que para que sea un aprendizaje significativo para ellos usarán algunas metodologías originales.

No sé exactamente qué es lo que están haciendo, solo se que la Clara está vuelta loca con escribir y reconocer las letras. Me dice “Mamá, con qué letra empieza tu nombre” y yo le hago el ruido que hace la J. Me comenta que su nombre empieza con k (sonido de la C) y el de su papá con s (ruido de la S)… que elefante parte con E y auto con A. Y cuando estamos leyendo un cuento me comenta: “Mira mamá ahí esta la letra de mi nombre” señalándome una C, “y la de mi papá”, mostrándome la S y “la tuya”, una J. Y escribe su nombre por todas partes (y siempre me dice que la R es taaan difícil) y me pide que le escriba mi nombre y el de su papá para ella copiarlos.

La verdad es que no se si racionalmente encuentro que esté bien que ya esté con ganas de leer y escribir, pero no puedo negar que es una chochera máxima verla y escucharla reconocer el abecedario. Con tal de que para ella esté siendo un aprendizaje entretenido y con sentido, tendré que dejar la teoría de lado y disfrutarla nomás!

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