Seguro de accidentes

Seguro de accidentes

Ximena | Publicado en abril 16, 2014

Desde que la Josefa (1 año 2 meses) aprendió a caminar se transformó en un peligro andante. No porque camine sino por la faceta escaladora. Aunque es más bien gordita, por agilidad no se queda y ha demostrado ser toda una spiderman, mostrándome que todo es escalable: sillones, pisos, mesas e incluso paredes.

Lo peor es que no sólo ha demostrado tener las cualidades de spiderman, también resultó ser medio ninja! La Ximenita hacía tanto ruido cada vez que estaba por meter la pata en algo que era muy fácil evitar el desastre, pero la Josefa es silenciosa y muchas veces uno se da cuenta de sus tonteras cuando ya es demasiado tarde. Es así como mi guagua vive llena de heridas: ojos morados, rodillas con sangre y cicatrices por montones son parte del paisaje.

Hoy día me acompañó al banco a buscar una tarjeta. La señorita que me atendía me dijo como tres veces ¿Está mirando a su guagua? ¿Se le va a caer la guagua? ¿Tiene bien afirmada a su guagua? ¿Cuantos porrazos tiene su hija? Fue tanto que le tuve que preguntar a ella si tenía hijos para ver si sabía de lo que me hablaba. Yo solo quería terminar luego el trámite porque me sentía la peor mamá del mundo.

Estaba cerrando la cartera cuando la ejecutiva me dice “¿Conoce nuestro seguro de accidentes?”, yo ya la quería matar, toda su preocupación fue para venderme el seguro o de verdad estaba consternada por mi guagua suicidia?

Le puse ojos asesinos y le dije:” no lo necesitamos”, una mentira piadosa que me hizo sentir un poco mejor, me di media vuelta y me fui con la Josefa llorando porque una vez más se cayó al suelo.

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