El tata Carlitos está en el cielo

El tata Carlitos está en el cielo

Javiera | Publicado en noviembre 7, 2013

cementerio

Como estuvo dos meses hospitalizado, tuvimos la oportunidad de informarnos de cómo enfrentar el tema de la muerte, que no es nada fácil.

Lo primero fue qué y cómo contarle. Tuvimos la suerte que en el jardín se le había muerto un conejo por lo que ya le habían hablado sobre la muerte: muy importante porque hablarlo por primera vez con la pérdida de un ser querido puede hacerlo más difícil y doloroso. En el jardín le contaron que el conejito estaba en el cielo con Jesús, por lo que cuando tuvimos que contarle que su abuelo se había muerto, le dijimos que se había ido al cielo con Jesús también (y ella dijo “Y con el conejo gris”). Ella miró hacia el cielo y dijo “no lo veo, es porque hay nubes?” y quedó preocupada de que no se le cayeran sus cosas para abajo.

Lo más importante fue decirle que no lo volveríamos a ver más, que eso nos da mucha pena, pero que podemos hablarle desde nuestro corazón porque él desde el cielo nos estará cuidando. Le explicamos también que como estaba tan, tan enfermo, solo en el cielo podía descansar, pero tratando de no meterle miedo para que piense que cuando las personas se enferman se mueren.

Lo bueno es que por su edad, todavía no desarrolla la concepción del tiempo, y a pesar de que sabe que “no lo volveremos a ver” no sufre por esa angustia que sufrimos los adultos de no ver más a la persona que perdimos. Al principio preguntó un par de veces cuándo vería a su tata Carlitos, pero ahora menciona con total naturalidad que no está porque está en el cielo.

A pesar de que es chica, estoy segura que algo entiende porque al menos una vez al día se acuerda y nos dice “El tata Carlitos que está en el cielo…” y nos ha dicho que ahora tiene solo un abuelito”. Lo positivo, es que lo está enfrentando con total naturalidad y por ahora, no ha habido grandes cambios en su conducta. Un poco más irritable, pero muy esperable dentro de todo.

A veces me ha dicho que quiere ver a su tata Carlitos y le preguntamos si tiene pena, que ella puede decirnos todo lo que siente y le decimos que nosotros también tenemos pena y lo echamos de menos, por eso le rezamos todas las noches. Por su corta edad es probable que con el tiempo vaya perdiendo los recuerdos, por eso, tratamos y seguiremos haciéndolo,  de recordarle siempre a ese gran abuelo que tanto la quiso y a quien ella hizo tan feliz.

Javiera

PD: Pueden leer sobre cómo enfrentar el tema de la muerte con los niños en El Definido

1 Comentario

  1. Pame Ibarra 7.11.2013 - 18:18

    Javi, qué lindo tu post. Besos!

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