Conversar sin interrupciones

Conversar sin interrupciones

Paula | Publicado en noviembre 26, 2013

Repitiendo la experiencia del año anterior, y ahora en un grupo más amplio, el fin de la fotosemana pasado partí a Valdivia, a ver a una amiga que vive allá, con 4 amigas más. Sin hijos, sin maridos, solas con nuestra maleta.

Cuesta partir obviamente, dos de nuestros hijos se enfermaron y aunque estuvimos a punto de bajarnos, finalmente confiamos en que los papás y Dios los cuidarían. Al final sólo estaríamos un día fuera, ya que el paseo fue de viernes a domingo… no era tanto.

La experiencia vale totalmente la pena. Qué rico y sano es poder conversar de cualquier tema sin parar. Como buenas mujeres, y buenas periodistas también, pasamos de un tema de actualidad y de cómo cambiar estilos de vida, a la trivialidad máxima del tipo de chalas que usan nuestros maridos. La lengua no paró, y aunque salimos a comer y tampoco dormimos tanto, definitivamente descansamos. Dos días sin mudar, sin dar papas, durmiendo de largo y aunque ya no dormimos tanto, sí pudimos estar sin pudor hasta las 12 en la cama.

Fue exquisito, 100% recomendable. Es bueno saber que contamos con maridos o familia capaz de arreglárselas un día sin nosotras y además, después de un fin de semana así, nos valoran un poco más, porque aunque no se note, son hartas las cosas que uno hace en la casa, y de a dos todo es más fácil.

Paula

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