Adios papa

Javiera | Publicado en septiembre 5, 2013

Después de un año y tres meses, tuve un dolor de cabeza y no tuve que preocuparme de tomar solo paracetamol… me tomé un iboprufeno.

Con más de una mamá he hablado de la pena que da dejar de dar papa… es fuerte sentir que ya no tienes ningún vínculo físico con tu hijo, que lo que yo haga ya no le influye directamente a él. Después de todo, durante el embarazo y la lactancia, uno se preocupa desde lo que come y toma por que le puede afectar a la guagua. Y cuando ya no damos más leche es un paso grande, es el fin de una etapa, el inicio de otra.

Lo bueno es que la pena dura solo un rato, porque cuando nos damos cuenta de la libertad que nos da el que no dependan de nuestra pechuga, hace que la pena se convierta en felicidad… eso sí, habrá que ingeniárselas para tener otras instancias de compartir tan íntimamente como era dar papa!

Javiera

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