Celos

Celos

Ximena | Publicado en julio 4, 2013

ImagenLa Josefa cumplió 5 meses y no habíamos tenido ningún problema de celos, hasta ahora. La guagua se metió con lo que más le gusta a la Ximenita: la fruta y la cosa se puso fea.

Era la primera vez que la Josefa comía fruta y como siempre traté de incluir a la Ximenita en este importante evento en la vida de su hermana. Primero le expliqué que había que prestarle la silla porque ahora la Josefa también comería con cuchara. Cuando senté a la guagua para comer, la Ximenita encontró que era la cosa más divertida del mundo y la carcajada se escuchó hasta en la casa del vecino. Por ahora todo bien.

Llegué con cara de cumpleaños y la manzana molida, pero antes que se la empezará a dar a la Josefa, la Ximenita empezó “a mi, a mi, a mi”, se avecinaba el problema.

Le expliqué que la fruta molida era para la Josefa, pero el puchero fue inmediato. Antes de la tercera cucharada ya estaba el escándalo del siglo: gritos, pataletas y llantos acompañados de “la fruta es mía”, “Yo quiero”, “la Pipa no”.

Decidí ir a buscarle una cuchara a la Ximenita para que las dos comieran del plato de fruta y con eso se calmó un poco la cosa. De todas formas me sujetaba el brazo para que yo no le pudiera dar a la Josefa.

Resultado: la pobre Josefa comió casi nada de fruta y para la Ximenita más importante que sus papás, sus juguetes, su pieza o su cama, es su fruta. Al día siguiente traje dos platos de fruta molida, uno para cada una y con eso todos felices.

Xime

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