Todo llega a su fin

Todo llega a su fin

María Paz | Publicado en abril 15, 2013

la fotoNo hay plazo que no se cumpla, y después de siete meses y medio llegó el día del fin de mi pre y post natal. Siempre supe que ese día llegaría, por lo que estaba tranquila y agradecida del Gobierno de Chile por darme la oportunidad de aprovechar al máximo los primeros meses de Santiago.

Con la Dominga solo tuve 84 días de post natal (aún no se aprobaba la nueva ley), y dejar a una guagüita tan chica para volver a trabajar da mucha pena y nervio. No podía trabajar tranquila y estaba todo el rato llamando a la casa para saber cómo estaba y que estaba haciendo. Muy distinto a lo que me pasa ahora, en que parto mucho más tranquila… Santiago tiene seis meses, es un gordo rico que ya se sienta, ya almuerza bien, se ríe todo el rato, disfruta en su centro de actividades y se entretiene solito con los juguetes. Además tiene a su hermana grande que cuando llega del jardín infantil lo cuida, lo acompaña y lo hace reír.

Volver a trabajar es difícil no sólo por que uno se acostumbra a estar todo el día con los niños, sino que también porque las neuronas se duermen y cuesta echarlas a andar. Agarrar el ritmo y la concentración lleva un tiempo, y hay que ponerse al día de todo lo que ha pasado en estos meses en los que uno está en otra dimensión, pero en la oficina todo sigue andando, con mil temas nuevos cada día.

Por otro lado, como estoy menos con ellos durante la semana, trato de sacarle el jugo a los sábados y los domingos, y aprovecho de regalonearlos, vamos a la plaza, salimos a pasear, jugamos, cantamos, vamos a misa juntos, etc. Los fines de semana son para ellos y si hacemos algo lo hacemos los cuatro.

María Paz

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