¿Por qué son tan cambiantes?

¿Por qué son tan cambiantes?

Paula | Publicado en septiembre 4, 2012

La Josefina se porta relativamente bien y tiene su rutina más o menos clara. Pero con solo decir o comentar que está durmiendo bien, ese mismo día seguro no lo hará. Y si una semana se queda feliz en su cuna, la siguiente puede ser imposible dejarla ahí, y así sucesivamente.

Pero nunca pensé que un día dejaría de gustarle la tina.

Desde que tiene 10 días, cuando se bañó por primera vez, que le encanta. Ahora, de grande, desde que la empezaba a llenar hasta meterla, solo me decía “agua, agua” y tenía que atajarla para que no se tirara sola. Pero el lunes pasado todo cambió. Feliz, como siempre, llenó la tina conmigo, echamos sus juguetes y jugó un poco con el agua, pero cuando llegó la hora de meterse, simplemente me dijo “NO”, confirmando con su dedo que por ningún motivo se metería. Obviamente pensé que estaba confundida, así que, como siempre, le saqué su ropita y a la tina. Ahí empezó el escándalo, y no hubo caso, me ganó y no fui capaz de meterla.

El día siguiente, hice la misma rutina pensando que había sido un lapsus, pero el escándalo se repitió, solo que esta vez tuve paciencia y la fui metiendo al agua poco a poco. ¿Qué habría pasado? Yo he sido siempre la que la he bañado, o Pancho, y no se ha ahogado, ni se ha quemado…muy raro.

En fin…hoy, a una semana del cambio, volví a repetir la rutina y aunque me dijo “agua no”, al verla se abalanzó y todo volvió a la normalidad. Como siempre, el escándalo no fue por entrar al agua, sino porque después de un rato la tuve que sacar, qué alivio!

Paula

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