El efecto quiltro

El efecto quiltro

Ximena | Publicado en septiembre 20, 2012

Nunca pensé en tener un perro, a pesar de que me encantan los animales no soy muy fan del animal doméstico: perros, gatos, peces o pájaros son los menos favoritos.
La Ximenita salió amante de los perros. Cada vez que ve uno, a diferencia de otros niños que tienen algo de miedo, ella trata de alcanzarlo gritando “Ahí tá”.  En verdad no importa que ella se tire arriba del perro del vecino, lo muerda, se pasen la lengua mutuamente y compartan una galleta, pero su amor no es especificamente por el perro de al lado.Imagen

A la Ximenita no le gusta el perro del vecino que está limpio y con todas las vacunas al día, su fanatismo se da específicamente por el quiltro.

Ojalá su perro sea de una raza no definida, con cara de pastor alemán,  cuerpo de salchicha y cola de poodel, esos son sus favoritos. Si puede estar sucio mejor! Y si de pasadita deja un “regalo” en la puerta de la casa estamos hablando de amor verdadero.

Al parecer tengo un dejo racista cuando se trata de animales, pero es solo por un tema de salud.

Al principio la respuesta era un no rotundo, pero cada vez crece más la posibilidad de tener una mascota, lo que hace el amor de madre.

Xime

1 Comentario

  1. Tini 21.09.2012 - 13:23

    Jajaja buenísima!! Cuando nazca la guagua obligada a tener un quiltro en la familia para la Mimi jaja!

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